Posted by on 24/07/2015

Los Manes, en plural, eran en la mitología romana, unos dioses familiares y domésticos o caseros por lo general asociados a los Lares (dioses familiares) y Penates (dioses de la despensa). Eran espíritus de antepasados, que ejercían como protectores del hogar. El pater familias o padre cabeza de familia, era su sacerdote y oficiaba sus ceremonias religiosas y ofrendas en las viviendas.

Los antiguos daban el nombre de manes a las almas de los muertos que suponían errante de un lugar a otro a manera de sombras y a las cuales tributaban en ciertas ocasiones una especie de culto religioso. No estaba muy claro si eran dioses, genios (unos para los vivos, otros para los muertos: unos buenos y otros malos), almas separadas de los cuerpos, dioses infernales o simplemente dioses o los genios tutelares de los difuntos. Los persas, los egipcios, los fenicios, los asirios y todas las otras naciones de Asia veneraban las sombras de los muertos y se dice que fué Orfeo le que introdujo su culto en Grecia (desde donde luego pasó a Roma).

Los griegos y romanos invocaban a los manes como divinidades, les erigían altares y les ofrecían sacrificios, poniendo bajo su protección los sepulcros (Dis manibus…). De Roma pasó el culto de los manes a todas las regiones de Italia. Por todas partes se les elevó altares y se pusieron bajo su protección los sepulcros.

El ciprés era el árbol consagrado a los dioses manes. El número nueve les estaba dedicado por ser el último término de la progresión numérica, vista como el emblema del término de la vida. Las habas que según la creencia de los antiguos se parecen a las puertas de los infiernos, les estaban asimismo consagradas. Para auyentarlos, cuando tenían intenciones malignas, servían los mismos métodos que para el rest ode sombras infernales: el sonido del bronce y del hierro y la vista del fuego. Por esta razón, casi todos los pueblos de Italia solían poner en las urnas o sepulcros una lámpara, era un crimen grave apagar estas lámparas.

Share Button
Posted in: Mitología

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies