Posted by on 01/02/2013

Les llamaban gabinetes de curiosidades, cuartos de maravillaskunstakammer (en alemán, cuartos del arte). Aparecieron en Europa en el Renacimiento y son los antecesores directos de los museos. Estaban relacionados con los poderosos, los únicos que podían permitirse ser coleccionistas en aquellos tiempos.

Tuvieron un papel fundamental en el despegue de la ciencia moderna y, aunque reflejaban las creencias populares de la época (no era raro encontrar sangre de dragón o esqueletos de seres míticos), la edición de catálogos, generalmente ilustrados, permitía a los científicos acceder al contenido. Podían ser habitaciones completas o vitrinas: los gabinetes de curiosidades atesoraban objetos insólitos, únicos y deseados, testimonios de la singularidad del mundo: el pico de un tucán, geodas, pinturas, grabados de historia natural, esqueletos, corales, nidos de pájaros, fetos con malformaciones… Los reyes y los nobles solían ser los propietarios de las reliquias, muchas procedentes de países remotos que los viajeros y los exploradores adquirían en sus misiones patrocinadas.

El museo estadounidense Nelson-Atkins, en Kansas City (Missouri), expone hasta el 10 de febrero del 2013 Cabinet of Curiosities: Photography & Specimens (Gabinete de curiosidades: fotografía y especímenes), una muestra  que rinde homenaje a las colecciones enciclopédicas del siglo XVI y XVII, minimuseos con aire exótico y extraordinario que los más afortunados podían permitirse el lujo de tener.

 

 

Via: 20minutos.es – 13/08/2012 

 

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Posted in: Buena suerte

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